Finalmente llegó el día en que el ingeniero Macri, re asumió su puesto en la jefatura de Gobierno de la Ciudad. El viernes 9 de diciembre, en pleno fin de semana largo, y mientras muchas familias gozaban del calor en distintos puntos turísticos alejados de la Ciudad, don Mauricio estrenó su segundo mandato al frente de la Ciudad, esta vez, acompañado de otra dama. Su vicejefa, María Eugenia Vidal.
El discurso fue breve: 20 minutos de duración. Prestaron sus
oídos para escuchar en la sesión especial los ministros de gobierno, el
Vicepresidente I de la Casa,
diputado Oscar Moscariello y el Vicepresidente I electo, diputado Cristian
Ritondo, además de autoridades de la Legislatura (Los diputados de los distintos
bloques), funcionarios de la
Ciudad e invitados especiales. Se destacó la presencia de los
alcaldes de ciudades hermanas de Latinoamérica como Pablo Zalaquett de Santiago
de Chile, Arnaldo Samaniego de Asunción del Paraguay, Ana Olivera de
Montevideo, Uruguay, y Marcelo Ebrard del Distrito Federal de México.
¿Qué se saca en limpio del discurso?
El Jefe de Gobierno destacó: "Me llena de felicidad y orgullo asumir
este segundo mandato como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Agradezco de corazón a los vecinos de la ciudad por darme esta responsabilidad,
tanto a los que nos votaron como a los que no. Soy cada vez más optimista.
Empieza a darse entre nosotros una prometedora renovación generacional, que
trae nuevas formas de ver el mundo y nuevas formas de hacer las cosas. Sin la
gente, sin los vecinos, no existimos como políticos. Ellos nos volvieron a
poner acá. Y lo hicieron porque creen en nuestra capacidad de mejorar su vida
de todos los días. Y en esa misión estamos”.
Recordemos: Mauricio Macri le ganó el mano a mano a Daniel Filmus,
representante del oficialismo a nivel nacional, por casi 30 puntos: 64,3%
contra 35,7%. Mejores números para reafirmar el poder en la ciudad, imposible.
También hubo lugar para subrayar la importancia del diálogo, como hacen
todos y cada uno de los políticos, sin importar su puesto ni jerarquía. Macri
dijo que "el diálogo supone una nueva forma de relación con el gobierno.
No abandonaremos nuestro rol de alternativa nacional. En muchas cosas, tenemos
ideas distintas y tenemos el deber de exponerlas. La democracia funciona con
partidos que mantienen diversas formas de ver el mundo y que las defienden para
que los argentinos puedan optar por cuáles de ellas se inclinan. La Ciudad, las provincias, el
gobierno nacional, deben colaborar para conseguir el bienestar de los
argentinos, en el marco de un federalismo de verdad. Sin imposiciones, ni
sometimientos".
Y agregó que "los grandes desafíos que tenemos por delante no pueden
pensarse solamente desde la perspectiva de la ciudad. La ciudad forma una
unidad con el área metropolitana, está rodeada de una provincia, es parte de un
país federal, de América Latina, de un único planeta al que debemos cuidar.
Debemos entender que los grandes problemas que nos aquejan sólo se solucionarán
pensando más allá de esos límites que creó la política. Esos límites en la
gente no están, no existen. No son parte de su vida de todos los días. Es
nuestra obligación, la de las generaciones más grandes, dar ese espacio a los
más jóvenes, escucharlos y no creer que las cosas no pueden cambiar o deben hacerse
siempre de la misma forma”.

Con respecto a la ciudad apuntó que "creemos que hay cuatro grandes
desafíos que son prioritarios para esta nueva gestión. En primer lugar, la
cuestión ambiental. Ésta ha dejado de ser una opción. Cada vez más he ido
comprendiendo su urgencia: no debe haber proyecto de la ciudad que no tenga en
cuenta esta realidad abrumadora. Estoy cada vez más íntimamente comprometido
con la causa verde y todo lo que ya hicimos con las bicicletas es la primera
gran demostración del cambio que este tema nos exige. Imagino una Buenos Aires
2015 llena de bicicletas".
También destacó que "trabajando juntos elaboramos el plan de lucha contra
el cambio climático, estamos poniendo en práctica el nuevo plan de residuos,
con el que ya recuperamos 7000 toneladas de residuos secos en lo que va de
2011, creamos más espacios verdes y mejoramos los que estaban, implementamos un
plan de movilidad sustentable que va a cambiar la cultura de cómo movernos en
la ciudad. Otro de los desafíos es el de construir una sociedad más integrada
socialmente. La educación, la salud y el trabajo son los pilares
fundamentales este objetivo. Desde que llegamos al Gobierno, trabajamos para
garantizar una educación pública, gratuita y de calidad, que permita a todos
formarse y estar bien preparados para desarrollar un proyecto de vida. Hicimos
una inversión récord en infraestructura escolar, instalamos Internet en todas
las escuelas, implementamos el idioma inglés desde el primer grado, dimos 4
millones de libros para que los chicos armen su propia biblioteca y vamos a
entregar en total 160 mil netbooks escolares".
Acerca de la seguridad, dijo que "este sigue siendo un desafío
central para nuestro gobierno. El incremento de las cámaras de seguridad, el
fortalecimiento de la
Policía Metropolitana, la creación e instalación de los
botones antipánico, son todas herramientas para proteger la vida de los
vecinos. Trabajaremos para ampliarlas y consolidarlas".
No faltó el tradicional deseo de trabajo conjunto que, casualmente, también es
compartido por todos. Que después se haga realidad o no, es otra cuestión. Respecto
a ello afirmó: "Seguiremos insistiendo para que la seguridad forme parte
de una agenda de trabajo en la que ciudad, nación y provincia podamos coordinar
recursos y planes de acción. En cuarto lugar, la cultura. Ésta define cómo
somos y nos da la posibilidad de encontrarnos, de expresarnos, de divertirnos.
El Estado debe promover la cultura gratuita, diversa y de calidad, tanto en el
espacio público como en sus instituciones culturales. También debe hacerlo en
conjunto con el sector privado, promoviendo la oferta. Desde que llegamos al
Gobierno, impulsamos todas las expresiones culturales, tanto las más
tradicionales como las nuevas experiencias, que son las que están generando las
obras y las figuras del futuro. Somos una ciudad que respira cultura. Una
ciudad abierta al turismo, que sigue superando récords históricos de visitas.
El año pasado nos visitaron más de 10 millones de personas".
Como epílogo de su discurso, el flamante Jefe de Gobierno se explayó en lo que
fue una ‘pequeña autocrítica’: “Jugar a que somos perfectos e infalibles es
vivir en la mentira y perderse las oportunidades de crecimiento que los errores
o dificultades traen a nuestras vidas. A las de todos. Hemos entendido que la
visión meramente eficientista no es la visión correcta. La tarea de conducir y
administrar una ciudad es una tarea humana. De comprensión mutua, de
acercamiento, de encuentro. Es lo que necesitamos para que nuestros logros
sociales, educativos, de salud, de tránsito, nuestras importantes metas
ambientalistas, se hagan posibles. El verdadero valor de un gobierno, de un
liderazgo, es su capacidad de mejorar la vida concreta y real de los
ciudadanos. Un líder sirve si ayuda a la gente a llevar adelante su aventura
vital, si ayuda a las personas a crecer y trabajar por su felicidad y la de los
suyos, que es en definitiva la felicidad compartida de todos los que vivimos
aquí y llevamos a la
Argentina en el alma"
El redondeo de la disertación quedó para las palabras decorativas de deseo: “Nuestro
horizonte son esos chiquitos y chiquitas que nos esperan en casa, o esos
grandotes que ya empiezan a hacerse camino en la vida y que a veces nos
cuestionan y nos enfrentan con razones válidas. Queremos que la unión logre
hacer avanzar la comunidad en la que nuestros hijos van a tener que encontrar
su modo de vivir, su estilo, su forma de ser ellos y de ser felices. Por esa
realidad queremos trabajar, disfrutando de hacerlo, y sumando a todas las
personas de buena voluntad que sabemos pueblan cada rincón de nuestro
territorio. Depende de nosotros no repetir los errores de siempre para que
ellos puedan ser felices".
La segunda parte ya esta en marcha. Durante los próximos cuatro años se
verán nuevas historias y también las viejas conocidas. Y el ojo estará con
mayor profundidad en la gestión, independientemente de la lógica intención de
ya pensar en las próximas elecciones.