Mostrando entradas con la etiqueta Eva Duarte de Perón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eva Duarte de Perón. Mostrar todas las entradas

19 de noviembre de 2014

Nélida de Miguel es personalidad destacada porteña

Diego Adrián Fernandez - 19 de noviembre de 2014

Reconocida por ser la secretaria personal de Eva Duarte de Perón, y militante peronista desde el nacimiento mismo del movimiento, Nélida Domínguez de Miguel fue homenajeada en la Legislatura porteña, en un acto durante el cual se le entregó la distinción como personalidad destacada de la Cultura, a partir de la iniciativa de los legisladores Cristina García de Aurteneche (Confianza Pública), Roberto Quattromano (PRO) y María Rosa Muiños (FpV)



Cada uno de los legisladores que compartió la mesa con Nélida hizo uso de la palabra. Al comienzo del acto, el vicepresidente 1° de la Legislatura, Cristian Ritondo, hizo referencia a de Miguel como "un ejemplo para todos los que sentimos el peronismo y nos criamos militando en la Ciudad, por el cariño que le tenemos".

Por su parte, Quattromano señaló que "cuando el peronismo estaba proscripto, Nélida siempre ayudó a todos los militantes; y, hoy por hoy, ella es la máxima expresión de la militancia".

A su turno, Muiños destacó "la condición femenina de la compañera de Miguel, igual que Evita" porque "como mujeres, dejamos más cosas que los hombres en la militancia ya que de nosotras se esperan otras cosas. Por eso, va mi reconocimiento a Nélida y a todas las mujeres peronistas".

En la misma línea, García recordó "cuando Nélida me contó que tuvo que dejar muchas cosas para seguir con el legado de Evita y ahora a sus 94 años sigue militando por los desprotegidos del siglo XXI".

Luego de recibir el diploma, Nélida de Miguel reconoció que "cuando me homenajean, además de emocionarme pienso que hice algo bien por el Pueblo", y agradeció en especial a las legisladoras porque "este mundo no sería lo mismo sin nosotras, porque llegamos a donde los hombres no llegan y estuvimos siempre en la lucha y en la pelea".

"Me comprometí con Eva Perón en que iba a trabajar para ella hasta el último día y acá estoy. El pueblo es de Eva Perón. El peronismo será revolucionario o no será nada", finalizó.

Su historia

Durante aquel mítico 17 de octubre de 1945, cuando trabajadores se manifestaron en Plaza de Mayo pidiendo la liberación del por entonces Secretario de Trabajo y Previsión Social, Juan Domingo Perón, la por entonces jefa de personal del Instituto Malbrán, Nélida de Miguel, no dudo y se sumó a esas filas de personas que, por aquel entonces, no incluían a muchas mujeres.

Más tarde, cuando se puso al frente de la Secretaría de Trabajo, Evita la recibió y le dio la tarea de clasificar los pedidos por enfermedades, por trabajo, por pedido de empleos, por angustias, para ayudar a resolver los problemas de los argentinos. Luego, esa información era preparada para los viajes que hacían Perón y Eva por el interior del país.

Además, Nélida de Miguel militó incansablemente, tras la sanción de la ley del voto femenino y en 1954 fue elegida diputada nacional. En septiembre de 1955, luego del golpe de Estado que derrocó a Perón, fue encarcelada en Tucumán durante tres meses. Al salir, y de regreso a Buenos Aires, formó parte de la Resistencia Peronista.

En 1972 viajó en el chárter que trajo a Perón en su retorno a la Argentina, después de casi dieciocho años de exilio. Fue representante concejal porteña desde 1973 hasta el golpe militar del 1976. Desde 2003 integra la Comisión Permanente Nacional de Homenaje al Tte. Gral. Juan Domingo Perón.

La historia logró definirla como una luchadora incansable por la causa del Peronismo, toda una vida dedicada a las mujeres y a los más necesitados.  Hoy a sus 94 años continúa militando. Independientemente de las diferencias ideológicas, la trayectoria de Nélida es un ejemplo de compromiso eterno.

Leer más

11 de marzo de 2012

Recuperan el Vestidor de Evita en la Legislatura de la Ciudad

Diego Adrián Fernandez - 11 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer fue rehabilitado el Vestidor que utilizara Eva Perón en el Palacio Legislativo entre los años 1946 y 1952. Después de 56 años el emblemático espacio que se encuentra adjunto al Salón Dorado de la Legislatura porteña fue restaurado y abierto al público.


Encabezó el acto la Vicejefa de Gobierno y Presidenta de la Legislatura, María Eugenia Vidal acompañada por los Vicepresidentes del Cuerpo Cristian Ritondo, Juan Carlos Dante Gullo y Jorge Selser.

También asistieron representantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, diputados porteños y nacionales de todos los partidos políticos, dirigentes gremiales de la CGT, de las 62 Organizaciones y de entidades sociales que junto a trabajadores de la Legislatura y público en general colmaron el Salón Dorado del Palacio Legislativo.

De izquierda a derecha: Selser, Ritondo y Dante Gullo, en primer plano
Ritondo, mencionó que desde 2007, cuando asumió su banca, fue interesado por los trabajadores acerca del estado de abandono en que se encontraba el vestidor que había utilizado Evita. Tras referirse a su compromiso de rehabilitarlo sostuvo que "este espacio derrocha justicia social". Además, el Vicepresidente Primero agradeció a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, por haber declarado al edificio Monumento Histórico Nacional a fines de setiembre pasado.

A continuación se proyectó un video con imágenes del vestidor que testimoniaron las modificaciones efectuadas, los trabajos de restauración y una recreación de época con la participación del Grupo teatral Darakate y la actriz Sandra Sancha en el rol protagónico. Junto al atril, en el Salón Dorado se exhibió una obra artística titulada "Homenaje a Evita", del afamado fileteador porteño, Martiniano Arce.

Junto a la Biblioteca se expuso un retrato y en el Gran Hall de Honor un par de zapatos intervenidos artísticamente por la profesora Silvia Mazzuchi. Dentro del vestidor, reproducciones de su vestuario con una rosa original y una distinción que recibiera Evita. En otro sector, documentos personales tales como el pasaporte, un diploma y una carta que le dirigiera la Primera Ministra israelí Golda Meir.

Se incorpora a las visitas guiadas

El denominado Vestidor de Evita es un espacio de 60 metros cuadrados de superficie situado en la planta principal, adjunto al Gran Salón de Honor o Salón Dorado. Fue concebido por el arquitecto Héctor Ayerza en 1926 e inaugurado en 1931. Está compuesto por un guardarropa, un tocador y tres baños con pisos y paredes cubiertas de mármol italiano y elementos constituidos por materiales de gran valor.
 
El espacio, a partir de setiembre de 1946 y por expreso pedido de Evita, fue reacondicionado para uso de vestidor personal y lo utilizó hasta poco antes de morir en el año 1952. Con el golpe cívico-militar producido en setiembre de 1955 el lugar cayó en el abandono. La remodelación integral del edifico efectuada en 1998 lo acondicionó para oficinas y aunque en 2005 se colocó una placa recordatoria era por entonces depósito para mobiliario en desuso.


En 2008 el edificio fue declarado Monumento Histórico de la Ciudad y se impulsó un proyecto para rehabilitarlo pero la decisión llegó recién en diciembre del año pasado cuando Ritondo asumió como Vicepresidente I y dispuso dos meses de intensos trabajos a través de la Unidad Ejecutora de Obra de la Legislatura. Desde el Día Internacional de la Mujer de 2012, el Vestidor de Evita se incorporó a las visitas guiadas que de lunes a viernes se efectúan al Palacio Legislativo.

La femineidad de Evita

"Sobre el final de su libro La Razón de mi Vida, Eva Perón dedica un capítulo a "La mujer que no fue elogiada" refiriéndose a la que considera "la mujer auténtica" del pueblo, sencilla, no aclamada por los intelectuales. Confiesa que a ella dedica sus afanes para que se capacite, se instruya y eduque en todo sentido", señala el investigador histórico Héctor Daniel Vargas, trabajador de la Casa y editor de la publicación oficial titulada "El Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires" (2007).
 
"Inmediatamente, en el capítulo siguiente, manifiesta que ella es "como cualquier otra mujer" y "lo que hice y lo que hago es lo que hubiese hecho en mi lugar cualquiera de las infinitas mujeres que en este pueblo nuestro o en cualquier pueblo del mundo saben cumplir su destino de mujer, silenciosamente (...) Yo me siento nada más que la humilde representante de todas las mujeres del pueblo", parafrasea Vargas.


 Y agrega otras expresiones de Evita que denotan su femineidad: "Como ellas soy al fin de cuentas mujer. Me gustan las mismas cosas que a ella: joyas y pieles, vestidos y zapatos... pero, como ellas, prefiero que todos, en la casa, estén mejor que yo. (...) como a ellas a mí también me gusta lucirme ante los míos más que ante los extraños... y por eso me pongo mis mejores adornos para atender a los descamisados (...) me siento verdaderamente madre de mi pueblo! Y creo honradamente que lo soy."

Leer más