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3 de octubre de 2018

Escándalo: desalojo de la asamblea de Villa Urquiza

Diego Adrián Fernandez - 3 de octubre de 2018

El pasado martes 2 de octubre de 2018, la Policía Federal intentó desalojar a la Asamblea de Villa Urquiza, que funciona en un centro comunitario que se gestó en un inmueble recuperado del Estado Nacional.

La orden judicial de desalojo llegó a los vecinos el mismo día que se ordenó el operativo. Pese a la oposición de los integrantes de la Asamblea, el procedimiento se llevó a cabo. Inmediatamente, los vecinos se hicieron eco de este atropello, y emergió el concepto de "Desalojo inconstitucional".




Los agentes de las fuerzas de seguridad impidieron la entrada de los vecinos al local, en el que funciona una biblioteca popular, una videoteca, 11 talleres artísticos, un bachillerato y una consejería.

¿Cuál es la historia detrás de este conflicto?

En Junio de 2002, los vecinos del barrio recuperaron un edificio completamente abandonado, que antiguamente era una pizzería, ubicado en la Av. Triunvirato N° 4766, entre la Av. Roosvelt y la vía de la estación General Urquiza de la Línea Gral. Mitre, y lo convirtieron en un centro comunitario.

Este centro comunitario sin fines de lucro es gestionado desinteresadamente por la Asamblea de Vecinxs de Villa Urquiza. Actualmente brinda talleres artísticos gratuitos, se realizan diversas actividades culturales y educativas.

¿Quién impulsó el desalojo?

La Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF S.E.) inició juicio de desalojo fundándose en la Ley N° 17.091 sancionada en el año 1966.

Esta ley estaba tenía por objeto autorizar desalojos sumarios en caso de concesión de inmuebles de propiedad del Estado que estuviesen destinados principalmente a actividades lucrativas. La Ley N° 17.091 autoriza, en estos casos, que la Justicia ordene el desalojo sin otorgar el derecho de defensa en forma previa al desalojos.

El Observatorio del Derecho a la Ciudad emitió un comunicado donde afirma que "el debido proceso y el derecho de defensa en juicio es un derecho constitucional fundamental. La Asamblea de Villa Urquiza no era concesionaria del Estado Nacional ni realiza actividades lucrativas. Por lo tanto, no correspondía la aplicación de esta Ley. Y en un entendimiento contrario, la orden de desalojo sin brindar derecho de defensa constituye una violación grave de los derechos de la Asamblea y de cada uno de sus integrantes".

En la sentencia dictada por el Juez  Ernesto Marinelli, a cargo del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 1, que ordena el desalojo se expresa que la decisión judicial fue adoptada "sin más trámite" e "inaudita parte".

"Tanto el Estado Nacional como la Ciudad de Buenos Aires tienen la obligación constitucional de proteger los ámbitos comunitarios culturales. Si el Estado ha permitido la permanencia por más de 15 años de esta Asamblea en uno de sus inmuebles y ha reconocido sus actividades no está facultado para desalojarlos cuando ello implica la destrucción de este espacio cultural.", continúa el comunicado.



El Observatorio cierra su comunicado con una denuncia: "Tanto el Estado Nacional y la Ciudad han decidido, a través de un convenio aprobado por la Legislatura de la ciudad, vender este predio para negocios inmobiliarios. La Cultura y la organización comunitaria nuevamente supeditadas a los intereses económicos del sector financiero-inmobiliario.".

¿Qué sucederá ahora?

En la página de Facebook de la Asamblea de Villa Urquiza se publicó un comunicado, donde se especifica que "se firmó un acuerdo para abrir una mesa de dialogo con la AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado, ente que responde al GCBA) que se relizará el 22 de octubre, bajo la condición de que el desalojo se efectué el día 31 de este mes."

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23 de julio de 2016

Un túnel porteño lleva el nombre de Luis Alberto Spinetta

Diego Adrián Fernandez - 23 de julio de 2016

Nota: Santiago Arguto

En el límite entre Coghlan y Villa Urquiza, barrio en donde vivía el célebre músico de rock Luis Alberto “el flaco” Spinetta, fallecido en 2012, los vecinos impulsaron que el paso bajo nivel que fue inaugurado hace dos meses y se extiende entre las calles Plaza y Estomba lleve su nombre.

La casa del “flaco” estaba situada en la calle Iberá 5009, a 15 cuadras del túnel. El Área de Participación Ciudadana del Gobierno de la Ciudad había lanzado en junio una votación a través de Facebook para que los vecinos eligieran el nombre para el túnel entre tres referentes musicales que habían vivido en estos barrios: Luis Alberto Spinetta, Horacio Guarany y Roberto “polaco” Goyeneche.

Cabe destacar que Guarany había vivido en Coghlan, en Manuel Ugarte y Naón, en las décadas de los ´70 y ´80. Goyeneche, en tanto, si bien está muy identificado con el barrio de Saavedra, había vivido gran parte de su vida en Coghlan, en Melián 3167. Por su parte, el “flaco” siempre vivió en Villa Urquiza. Primero en Miller y Manuela Pedraza y luego en Iberá y Pacheco.


En el barrio, en la esquina de Triunvirato y Roosevelt, se puso una estatua en su honor: una pieza a escala real en donde se puede ver a Spinetta en un escenario con su guitarra roja y sus lentes rosados. En la votación participaron mas de 60.000 vecinos y el “flaco” obtuvo más del 50% de los votos.


En el paso bajo nivel se pueden ver 40 murales correspondientes a toda la producción discográfica de Spinetta. El acto de inauguración se llevó a cabo el miércoles 20 de julio y fue presidido por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, acompañado por el vicejefe Diego Santilli y la hija del músico, Catarina, rodeados por vecinos, músicos y los artistas que pintaron los murales. “Es una alegría esta inauguración por lo que representa el “flaco” para todos, para los que somos jóvenes y no tanto porque fue uno de nuestros ídolos máximos y quedó muy bien reflejado en los murales”, expresó Larreta.

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1 de septiembre de 2015

El "Bicho" Gómez se suma a evento solidario de CILSA

Diego Adrián Fernandez - 1 de septiembre de 2015

El reconocido comediante y actor cordobés Marcos “Bicho” Gómez participará en una entrega de 35 sillas de ruedas y 4 elementos ortopédicos a niños y adultos con discapacidad que no poseen los recursos necesarios para adquirirlos, invitada por CILSA, ONG que trabaja por la inclusión desde hace más de 49 años.



La ceremonia solidaria se realizará este miércoles 2 de septiembre a las 11:30 hs. en la Sede Social de la Asociación Civil y Cultural APAIB (WEB), sito en la calle Mendoza 5846, en el barrio porteño de Villa Urquiza, que cede sus instalaciones.
De esta manera, el oriundo de la ciudad cordobesa de Río Cuarto, que es cuarta generación de familia de circos y alcanzó notoriedad con el personaje “Payaso Mala Onda” en el recordado programa televisivo “Mañanas informales”, se convertirá en el nuevo “Amigo en Solidaridad” de CILSA y recibirá obsequios y un diploma.
CILSA, a través de su Programa Nacional de Entrega de Elementos Ortopédicos realiza este tipo de acciones todos los meses en sus 9 oficinas regionales del país, entregando más de 150 elementos ortopédicos por mes a personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad social.

Desde 1995 hasta la fecha, CILSA entregó más de 37.500 elementos ortopédicos, como sillas de ruedas, muletas, trípodes, andadores y bastones canadienses. Lo hace en forma gratuita como resultado del aporte solidario de los socios colaboradores, quienes son los pilares indiscutidos de esta obra porque facilitan la construcción y distribución de estas herramientas de vital importancia para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Para más información o colaborar con la institución sin fines de lucro, llamar al 0810.777.9999 o consultar www.cilsa.org

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23 de agosto de 2015

Quieren recuperar “el hospitalito de Villa Urquiza”

Diego Adrián Fernandez - 23 de agosto de 2015

NOTA: SANTIAGO ARGUTO


En Villa Urquiza todos lo conocían como el “Hospitalito”. Está situado en la Avenida Triunvirato al 5700, casi en el límite con Saavedra. Pero cerró hace un tiempo largo, ya que los desmanejos de sus autoridades terminaron dejando a este centro de salud en la ruina. En los últimos días los vecinos se enteraron que al parecer el edificio y la estructura del hospitalito tiene certificado de defunción, ya que sería rematado.

Un grupo de vecinos entristecidos, se unió en un grupo de Facebook en el que comenzaron la batalla por la defensa del edificio y del lugar.
“Queremos la apertura de la Sala de Emergencias Villa Urquiza”, dicen los vecinos en el grupo de la famosa red social. Allí explican de manera sencilla y directa lo que paso con la sala de emergencias en estos años:


“ATENCIÓN VECINOS DE VILLA URQUIZA!
Oscar, Margarita, Mario, Alejandra, Nora, Victor y Yanina somos un grupo de que nos juntamos con el fin de que el hospitalito se reabra.
Queremos que de una buena vez se diga la historía completa y verídica de que paso con el lugar, queremos saber porque estan constantemente sacando documentación del mismo, queremos saber porque cada persona que estuvo allí quiere ahora eximirse de resposabilidades y quedar como mártires cuando fueron todos partícipes y cómplices de una gran estafa y vaciamiento al hospital.
NO LE HAN PAGADO A LOS MÉDICOS, ENFERMERAS, ETC. HAN METIDO A LA ASOCIACIÓN DEL DEPORTE, HAN METIDO A UNA FINANCIERA QUE VENDÍA CASAS, HAN METIDO A LA IGLESIA EVANGÉLICA REINO DE REYES, HAN COBRADO ALQUILERES MAL HABIDOS DE LOCALES SIN HABILITACIÓN REGLAMENTARIA

Los vecinos de años del barrio nos preguntamos indignados, Porque algo que debio ser siempre un hospital y que es del barrio fue manejado con manos negras, con estafas, con robos dentro de la institución y con gente que nada tenía que hacer allí porque no era del rubro hospitalario”.

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14 de julio de 2014

Seis nuevos pasos bajo nivel en la Ciudad para el año próximo

Diego Adrián Fernandez - 14 de julio de 2014

NOTA: SANTIAGO ARGUTO

La Ciudad ya comenzó con la construcción de algunos de los seis pasos bajo nivel previstos para estrenar en 2015, muy posiblemente antes de las elecciones presidenciales. El objetivo de los mismos es el de reducir accidentes y agilizar el tránsito en zonas congestionadas.

Desde 2008 hasta hoy, el gobierno porteño construyó 22 viaductos; los otros seis se sumarán antes de que Mauricio Macri termine su segundo mandato como jefe comunal. La obra más grande de las que están en construcción es la del paso bajo nivel en la avenida de los Constituyentes y las vías del ferrocarril Mitre ramal José León Suárez (en el límite entre Villa Pueyrredón y Villa Urquiza), con una inversión de $ 119.950.000. 

Se trata de una obra planeada hace décadas; que se extenderá desde la avenida Mosconi y su continuación, Olazábal, hasta el eje Cullen-José León Cabezón. Tendrá cuatro carriles de circulación, dos en cada sentido, y su altura, de 5,10 metros, admitirá tanto vehículos livianos como pesados. Las obras las ejecutará Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA), que llevó adelante todos los viaductos de la ciudad.
Desde febrero pasado, Constituyentes quedó cerrada al tránsito en la zona de la obra. Como alternativa para cruzar las vías sirven los pasos bajo nivel ya habilitados en las paralelas Pacheco, Ceretti, Zamudio y Altolaguirre.

Otro de los pasos bajo nivel que ya comenzó a ser construido es el de la avenida San Martín (en su cruce con las vías del ferrocarril Urquiza, en Villa Devoto). Allí se están realizando los pasos alternativos en Cuenca y Concordia, que permitirán cruzar las vías del tren cuando se cierre San Martín para ejecutar la obra, que demandará una inversión de $ 111.988.000.

Otro de los viaductos estará en la avenida Congreso y las vías del ferrocarril Mitre (ramal Tigre), en el límite entre Belgrano y Núñez. En este cruce se producían grandes embotellamientos y actualmente Congreso ya está cortada para hacer la construcción en cuestión. AUSA comenzó también con los trabajos para el paso a nivel provisorio en Roosevelt, que servirá de alternativa para cruzar las vías en sentido a Libertador. El presupuesto destinado a esta obra será de $ 53.160.000. 
También en la avenida Congreso y las vías del ferrocarril Mitre (ramal Mitre) se hará otro viaducto, en el límite entre Villa Urquiza y Coghlan. La obra comenzaría a principios del mes próximo y se prevé para ella un gasto de $ 59.961.000. 
Además, están en proceso de licitación, y se harían este año, los pasos bajo nivel de Beiró y el ferrocarril Urquiza, en el barrio de Agronomía, y de Balbín y el ferrocarril Mitre (ramal Mitre), en Saavedra. Los montos de estas dos últimas obras recién se conocerán cuando sean abiertos los sobres de las ofertas. Eso sí: la Ciudad prevé que todos los pasos bajo nivel estén terminados el año próximo.

No obstante, los vecinos y comerciantes de Saavedra se encuentran en general muy disconformes con el viaducto que se planea realizar en la zona (en la avenida Balbín, a la altura de la estación Saavedra). No quieren que la Ciudad construya un paso bajo nivel en el cruce de la principal avenida del barrio porque temen que divida en dos la trama urbana. Expresaron en una audiencia pública sus reparos al proyecto para la construcción de este paso bajo nivel y piden que ese dinero se invierta en prevenir inundaciones, lo que es considerado el principal problema de este barrio.
El túnel de Balbín está proyectado con cuatro carriles de circulación, dos en cada sentido, y se extendería desde la Avenida Parque hasta Estomba. Su altura sería de 5,10 metros, por lo que podrían atravesarlo camiones chicos, colectivos, utilitarios y ambulancias. Además, la obra prevé calles de convivencia linderas que permitirán el acceso de los frentistas a sus viviendas y comercios. Mientras que las calles Plaza Este y el eje Plaza Oeste-Holmberg seguirían habilitadas al finalizar la obra.

A fines de 2015 la gestión macrista alcanzará los 28 viaductos construidos. En un primer momento, los pasos bajo nivel fueron motivo de quejas de vecinos de distintos barrios, porque modificaban la geografía del lugar. Pero luego, al constatar que eran útiles para descomprimir el tránsito y que disminuían sensiblemente los ruidos, fueron en general bien recibidos; excepto cuando se quieren hacer en zonas que son centros comerciales, caso de Balbín en Saavedra o de Triunvirato en Villa Urquiza, túnel que por el momento, quedó postergado.

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8 de junio de 2014

Comenzaron las obras en la cuenca del arroyo Vega para atenuar inundaciones

Diego Adrián Fernandez - 8 de junio de 2014

NOTA: SANTIAGO ARGUTO
Colaboración: Iván Tangir

Con el objetivo de solucionar los efectos que causan las inundaciones en la cuenca del arroyo Vega, que afecta sobre todo a los barrios de Parque Chas, Villa Urquiza y Belgrano, el Gobierno de la Ciudad presentó un proyecto para realizar obras en la zona, que solucionarían en un 90% los problemas.


Se realizó una reunión entre funcionarios porteños, vecinos y comuneros en la sede de la Comuna 13 (Cabildo 3067), pero más allá de las propuestas, los vecinos no quedaron conformes y hasta en algunos casos, manifestaron sus sospechas de corrupción por parte de los funcionarios.

En la reunión, los expositores mostraron sus propuestas para solucionar los problemas de inundaciones en la cuenca del arroyo Vega, que ocupa 1.712 hectáreas y afecta a 315 mil vecinos de los barrios de Belgrano, Colegiales, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón; Parque Chas, Chacarita, Agronomía y Villa Devoto.

Según los funcionarios que hablaron a los presentes, las obras -que empezarán este año y durarán unos 28 meses luego de aprobado el contrato- solucionarían en un 90 por ciento los efectos de las inundaciones en la zona. Sin embargo, la mayoría de los vecinos no se conformaron con la propuesta. La consideraron un “parche” para los problemas. Algunos incluso reaccionaron de forma agresiva, lo que también hizo enfurecer a alguno de los expositores. Así, la reunión se tornó agitada y poco fructífera en términos de diálogo.


Según el Ingeniero Eduardo Cohen, uno de los expositores de la reunión, que se desempeña como Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,  la obra en su conjunto -aproximadamente 1.450 metros- se ejecutará en el segundo semestre de este año.

“La idea es licitar en junio y empezar en julio, con un plazo de 28 meses después de aprobado el contrato. Estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Esta es la solución de fondo para el arroyo Vega y manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte -de 60 milímetros durante dos horas- una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90 por ciento el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega”, explicó Cohen.

En otras palabras, el ingeniero quiso decir que no habría problemas si llueven 60 milímetros o menos en la zona pero sí los habría, aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 milímetros en dos horas, es decir en el caso de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”.

No obstante, si bien la obra principal aún no comenzó, ya empezaron algunos pequeños trabajos en la zona. La primera etapa consistió en derivar el flujo de agua del aliviador Monroe desde un sitio hacia una conexión con el emisario del Vega, ubicada 500 metros en dirección al Río, en donde el espacio de descarga se amplió a 110 metros cuadrados. Al triplicarse la capacidad de drenaje, el escurrimiento pluvial los días de lluvia mejorará en un 40%. 

La siguiente etapa del plan prevé la construcción de un segundo emisario del arroyo que estará dividido en dos tramos y que tendrá una longitud total de 8.400 metros con punto de origen en la Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales” calle Nueva York esquina Helguera en el barrio de Villa Devoto.

Como dijimos, en la reunión de la Comuna 13, varios vecinos se mostraron muy disconformes con los funcionarios del Gobierno de la Ciudad, como Alejandro Tiscornia, vecino de Saavedra; quien al finalizar la reunión mostró a los presentes un pendrive con un mapa de zonas inundables que realizó el gobierno porteño, mostrándose molesto porque se invirtió demasiado en algo de tan mala calidad.

Otro de los vecinos que estuvo en la reunión fue Rubén Poli, de Parque Chas, quien cuestionó duramente al Gobierno de la Ciudad en un grupo de Facebook: “La obra está en pañales porque se basa en un préstamo del Banco Mundial, el cual no queda claro si está aprobado. Si bien duraría 28 meses, no hay fecha de inicio. Se basa en estudios realizados por la empresa interesada en la obra y no hay garantías de que los barrios no se vuelvan a inundar. La reunión fue un montaje del Gobierno de la Ciudad para quedar bien ante un consultor del Banco Mundial que estaba presente en la reunión y no fue presentado en tal carácter. Nos quisieron poner como figuritas inertes que avalan algo sólo por ser testigos de diapositivas que muestran maquinaria pesada, túneles que hay que arreglar, datos complejos que apenas se distinguen y cuyas fuentes no se explicitan. Tienen poco orgullo de lo que piensan hacer y mucho por esconder”, dijo el vecino en la red social.

En medio del tumulto y el griterío de la reunión en la Comuna 13, uno de los pocos que intentó apaciguar las aguas fue Basilio Sioutis, comunero de la Comuna 12 por Proyecto Sur. Los vecinos, en general, expresaron que no se oponen a las obras, pero pidieron detalles sobre qué se va a hacer y sobre el presupuesto que se tendrá en cuenta para llevar a cabo los trabajos.Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales””Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales”” Ingeniero Eduardo Cohen (Director General de Obras de Ingeniería del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): “En una primera etapa, lo que se va a hacer entre la avenida Ricardo Balbín y la calle 11 de septiembre en el emisario del arroyo Vega es mejorar la eficiencia hidráulica del conducto. Para eso, como actualmente hay vigas salientes en el techo, a los efectos de que no se retenga suciedad, vamos a unificar el techo y vamos a entabicar las columnas de modo que van a quedar conductos lisos para mejorar la correntía del arroyo Vega. La obra en su conjunto, que son aproximadamente 1450 metros, pensamos ejecutarla en el segundo semestre de este año, o sea licitar en junio y empezar la obra en julio. La obra del segundo emisario del arroyo Vega tiene un plazo de 28 meses, estamos en gestiones con el Banco Mundial para financiar esa obra. Una vez aprobado el contrato, va a haber 28 meses de duración. Nosotros tenemos la expectativa de que el proceso licitatorio y las gestiones con el banco terminen en agosto de este año. Es la solución de fondo estructural para el arroyo Vega. Manejamos la recurrencia que tiene el Plan de Gestión de Riesgo Hídrico para la Ciudad. Hay una probabilidad de una tormenta fuerte (60 mm aprox durante dos horas), una vez cada diez años. Por eso decimos que esta obra solucionaría en un 90% el problema de las inundaciones en la cuenca del Vega, ya que no habría problemas si llueve 60 mm o menos en la zona, pero si los habría aunque con efectos atenuados, si la tormenta supera los 60 mm en dos horas (se trata de lluvias denominadas “muy fuertes” o “torrenciales””

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19 de mayo de 2014

Se recupera la traza de la ex Autopista 3 en Villa Urquiza

Diego Adrián Fernandez - 19 de mayo de 2014

NOTA: SANTIAGO ARGUTO
Colaboración: Gonzalo Fullone

Durante la última dictadura militar en la Argentina (1976-1983), uno de los grandes proyectos emprendidos fue la construcción de autopistas que cruzarían la Ciudad de Buenos Aires, tanto de este a oeste como de norte a sur. El primero de estos proyectos culmino con la construcción de la Autopista 25 de Mayo, sin embargo el proyecto de la Autopista Central 3, que uniría norte y sur, comenzando en Saavedra como una continuación de la Autopista Panamericana, y culminando en Puente Alsina en el barrio de Nueva Pompeya jamás llego a concretarse.
 
Recorrido de la autopista (Fuente: Clarín)
Para el momento en que el proyecto fue abandonado, había sido expropiado un corredor de manzanas entre las calles Holmberg y Donado que iba desde Panamericana hasta Avenida de Los Incas. Se demolieron las edificaciones hasta la Av. Congreso, y quedaron en abandono las viviendas comprendidas entre dicha avenida y Avenida de Los Incas. Con el correr de los años estas casas abandonadas pertenecientes al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fueron ocupadas ilegalmente. Se trata de alrededor de 900 edificaciones tomadas, y los relevamientos realizados revelaban que allí vivían alrededor de 460 familias.


Finalizando los años 90, se construyo lo que hoy es la Avenida Parque (otro de sus carriles se llama Roberto Goyeneche) en los terrenos que habían sido demolidos entre la Autopista Panamericana y la avenida Congreso. Sin embargo, el corredor que comprendía hasta Av. de Los Incas seguía siendo una cicatriz en la Ciudad.

Luego del fracaso de un proyecto del gobierno de Aníbal Ibarra de continuar la avenida Parque hasta la avenida De Los Incas, a principios de los 2000; en 2008 el Gobierno del PRO, liderado por Mauricio Macri, presentó un proyecto de recuperación de la zona. Este proyecto, que fue encarado conjuntamente con el Gobierno Nacional, contemplaba la construcción de viviendas, plazas, dos viaductos, incluso una escuela en los terrenos tomados.



El proyecto incluye soluciones habitacionales para las familias que residen en los edificios tomados. Las personas que vivían se verían obligadas a elegir entre un crédito para comprarse la casa o un subsidio de 150.000 pesos.

La Ley aprobada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires detalla el plan para la urbanización de la zona, según la cuál se rematará alrededor del 50% de los terrenos, con lo que se recaudarían entre 50 y 60 millones de dólares.
Uno de los temores de los vecinos de la zona era la alteración de la fisionomía del barrio marcada por casas y edificios bajos. Sin embargo desde el Gobierno de la Ciudad aseguraron que el proyecto enmarca la preservación de la zona y no se permitirían edificios de mas de de 15 metros de altura, 3 pisos y uno retirado.


El proceso de recuperación comenzó en 2008, aunque se vio frenado por amparos presentados por algunas de las familias que residían en los terrenos tomados. También otro grupo de vecinos se quejó porque con el proyecto se reducirían los espacios verdes en la zona. Hubo también iniciativas de arquitectos de la zona, con otras propuestas para el sector, como el de Beatriz Loria, vecina de Villa Urquiza, que finalmente no fueron tenidos en cuenta por el Gobierno de la Ciudad.
Con la ley promulgada en 2010 se pudo seguir adelante con la idea original, y al día de hoy se encuentran finalizados los viaductos de las calles Holmberg y Donado. Han sido inaugurados varios edificios de viviendas y otros tantos se encuentran en diferentes estados de construcción.

En la zona comprendida entre Holmberg y Donado y Congreso y Carbajal se construyeron, construirán o se están construyendo edificios para lo que será el denominado “Barrio Parque Donado-Holmberg”. Este tendrá un sector de edificios de alto nivel, en la zona más cercana a la Avenida Monroe. En tanto, en el área cercana a la calle La Pampa se harían otros edificios más económicos destinados a la función de “Vivienda Social”.


Otras obras que son tenidas en cuenta para este proyecto son la construcción de la nueva Sede Comunal de la Comuna 12 (actualmente en Miller 2751) en la esquina de Monroe y Holmberg; un establecimiento educativo y un centro de atención primario de la salud.

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26 de enero de 2014

Frenan construcción de nueva Sede Comunal en Villa Urquiza

Diego Adrián Fernandez - 26 de enero de 2014

NOTA: SANTIAGO ARGUTO



En la calle Holmberg al 2500, entre Monroe y las vías del Ferrocarril Mitre ramal José León Suárez, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tuvo que parar, a mediados de semana, la construcción de lo que será la nueva sede de la Comuna 12, debido a que una demolición provocó rajaduras en un edificio lindero.

En la Comuna 12 de la Ciudad, que abarca los barrios de Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, Saavedra y Coghlan, está planeada una mudanza de la Sede Comunal. Actualmente el edificio en donde los vecinos pueden acudir a hacer consultas y reclamos funciona en Miller 2751, pero dadas algunas deficiencias en esta construcción, sumadas a que el actual edificio no da abasto para los más de 200.000 vecinos que viven en la comuna, se tomó la decisión de mudar la Sede Comunal a un terreno en Holmberg al 2500, entre la avenida Monroe y las vías del Ferrocarril Mitre ramal José León Suárez, muy cerca de la Estación Drago, del edificio del Ciclo Básico Común (Sede Drago) y a un costado del túnel sapito de la calle Holmberg.


En realidad en ese predio funcionaba hasta hace poco una Guardia de Auxilio, que ya dejó de funcionar allí debido a la construcción de la nueva sede comunal.

En el barrio de Villa Urquiza se encuentra la traza de la nunca construida Autopista 3, entre las calles Holmberg y Donado. Esta autopista fue planeada en tiempos del último gobierno militar, y la idea era que atravesara la Capital Federal de norte a sur, uniendo los barrios de Saavedra y Nueva Pompeya. Para esta proyectada construcción, muchos vecinos que vivían sobre las calles Holmberg y Donado fueron reubicados en otros lugares, y quedaron edificios semi-demolidos, debido a que el proyecto de la autopista finalmente fue frenado. Con el tiempo, esos edificios fueron en algunos casos ocupados por personas que carecían de vivienda.

Así fue como quedaron sobre las calles Holmberg y Donado algunas construcciones precarias, como las de estos edificios de Holmberg al 2500, que se vieron afectados con rajaduras debido a una demolición para la construcción de la nueva Sede Comunal.

Por temor a derrumbes la obra fue frenada, tras ser comenzada el viernes 17 de enero. Ese día varios vecinos afectados cortaron la calle para pedir por la detención de la obra, que paró ese día pero fue reanudada el lunes 20, día en que volvió a frenarse hasta nuevo aviso.


Caminando Buenos Aires se acercó al edificio lindero a la obra y dialogó con Alejandro Guevara, quien vive allí desde 2012. “El viernes 17 empezaron a tirar la pared que está pegada al edificio. Yo vivo en el tercer piso, durante la construcción empezaron a moverse los ventiladores, las paredes y las mesas, como si se tratara de un temblor. Cuando pasó eso, los vecinos de la cuadra cortamos la calle para que se detenga la construcción. Vino un representante del Gobierno de la Ciudad y nos dijo que se iba a parar, pero de palabra, porque no hay nada escrito al respecto”, explicó.

Y aclaró que los vecinos no están en contra de la obra, sino que solo piden que se frene hasta que todos sean reubicados porque el edificio en donde viven actualmente se está viniendo abajo. “Nos enteramos de que acá se haría la nueva sede  la Comuna 12, porque vimos en la esquina un afiche de cómo quedaría terminada la construcción. Los que vivimos en el edificio de al lado vamos a ser reubicados, pero hace ya dos años que estamos con esto. No hay sobre Holmberg ningún cartel de obra que diga que se va a hacer la construcción ni quiénes son los responsables de la obra”, contó Guevara.

Tras comenzarse la construcción de la nueva Sede Comunal, se hizo una gran rajadura en el tercer piso del edificio, que fue fotografiada por Caminando Buenos Aires.


“Cuando apareció la rajadura grande, la gente quedó muy asustada. Por eso llamamos a los medios y salimos en Canal 9. Y quiero aclarar que este edificio no está tomado. En realidad somos beneficiarios, eso fue determinado por la Ley 324, que se dictó durante la jefatura de gobierno de Aníbal Ibarra. Eso determinó que a nosotros nos tendrían que dar plata para irnos a otro lado o mandarnos a viviendas sociales”, dijo Guevara.

Actualmente, a lo largo de las calles Holmberg y Donado se están construyendo viviendas sociales y también privadas, que forman parte del denominado Barrio Parque Donado- Holmberg. “Yo ahora me voy a mudar a Mendoza y Holmberg, me asignaron un lugar allí pero estuve un año esperando. A muchos otros todavía no les dijeron cuando los van a reubicar. Hubo gente que cuando el edificio empezó a temblar entró en ataque de pánico, una mujer embarazada directamente dejó el lugar. Este lunes 20 continuó la construcción de la obra, pero después de ese día la pararon definitivamente”, concluyó Guevara.

Los vecinos de la calle Holmberg cuentan con el apoyo del diputado porteño Alejandro Bodart (Movimiento Socialista de los Trabajadores/ Nueva Izquierda), que está presentando un pedido de informes por esta obra.

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