Tensión, incertidumbre y reclamos. La situación en el Hospital de Salud Mental Braulio Moyano (Brandsen 2570, Barracas) mantiene un alto nivel de conflicto, que tiene como base la denuncia de los mismos profesionales del establecimiento respecto a la persecución del Gobierno de la Ciudad.
Desde hace varias semanas se denuncia que el Ejecutivo local, a través del Ministerio de Modernización, intervino al centro de salud que afectó directamente el trabajo cotidiano. Una Asamblea de los profesionales detalló las quejas más graves:
El diputado Alejandro Bodart (MST), afirmó: “Mauricio Macri intervino el Hospital con el único objetivo de perseguir a los trabajadores que resisten su plan de ajuste a la salud pública.”
La legisladora y presidente de la Comisión Especial de Salud Mental, Virginia González Gass (Partido Socialista Auténtico en UNEN), presentó junto a la legisladora María Rachid (FPV) un pedido de informes (954-D-2014) para exigir los detalles sobre dichas auditorias, el cual tiene preferencia para ser tratado en la sesión del 29 de mayo.
Al día de hoy, alrededor de 550 profesionales han recibido en sus domicilios una intimación sobre descuentos en sus sueldos por supuestos días no trabajados. Además, desde el Ministerio de Modernización se realizan múltiples auditorías en el Hospital, que no sólo interfieren con la tarea diaria de los profesionales, sino que también invaden la privacidad de los pacientes allí internados.
“En el Hospital Borda entraron con la Policía Metropolitana, ahora el encargado de intervenir el Moyano es el Ministerio de Modernización. De esta manera el PRO demuestra una vez más su política de vaciamiento de la salud pública, donde prioriza los despidos y las persecuciones por sobre la inversión en infraestructura y personal“, señaló González Gass.
Bodart agregó: “Mauricio Macri se ensaña en especial con un área tan sensible como la salud mental como hizo antes con el Borda. Los profesionales van a seguir la protesta hasta que se vaya la intervención, que también perjudica a las pacientes.”
Desde hace varias semanas se denuncia que el Ejecutivo local, a través del Ministerio de Modernización, intervino al centro de salud que afectó directamente el trabajo cotidiano. Una Asamblea de los profesionales detalló las quejas más graves:
- Bloqueos de haberes
- Persecución y acoso laboral a los trabajadores.
- Intento de reubicación de profesionales en otras áreas de Salud.
- Incumplimiento de la Carrera de Profesionales de Salud del GCBA (Ordenanza 41.455).
- Incumplimiento de las leyes 448 y 26.657 de Salud Mental.
- Incumplimiento de medidas cautelares
Esto también incluye el rechazo a las nuevas autoridades: María Norma Derito, subdirectora a cargo y Horacio Chighizola, el ex vicecanciller de la Alianza, designado como “asesor económico” por la ministra de Salud, Graciela Reybaud.
Las irregularidades cotidianas afectó a las propias pacientes internadas, quienes “han tenido manifestaciones de tipo paranoide y persecutorio por las presencias extrañas para su cotidianidad, en su mayoría de sexo masculino”, según palabras de un profesional.
La oposición porteña se hizo eco de esta situación, y acompañó las reuniones semanales de protesta. Alejandro Bodart, Gabriela Alegre, Gustavo Vera, María Rachid y Marcelo Ramal, y en representación de la Defensoría del Pueblo, María Elena Naddeo, fueron algunas de las caras visibles por Barracas en el último tiempo.
El diputado Alejandro Bodart (MST), afirmó: “Mauricio Macri intervino el Hospital con el único objetivo de perseguir a los trabajadores que resisten su plan de ajuste a la salud pública.”
La legisladora y presidente de la Comisión Especial de Salud Mental, Virginia González Gass (Partido Socialista Auténtico en UNEN), presentó junto a la legisladora María Rachid (FPV) un pedido de informes (954-D-2014) para exigir los detalles sobre dichas auditorias, el cual tiene preferencia para ser tratado en la sesión del 29 de mayo.
Al día de hoy, alrededor de 550 profesionales han recibido en sus domicilios una intimación sobre descuentos en sus sueldos por supuestos días no trabajados. Además, desde el Ministerio de Modernización se realizan múltiples auditorías en el Hospital, que no sólo interfieren con la tarea diaria de los profesionales, sino que también invaden la privacidad de los pacientes allí internados.
“En el Hospital Borda entraron con la Policía Metropolitana, ahora el encargado de intervenir el Moyano es el Ministerio de Modernización. De esta manera el PRO demuestra una vez más su política de vaciamiento de la salud pública, donde prioriza los despidos y las persecuciones por sobre la inversión en infraestructura y personal“, señaló González Gass.
Bodart agregó: “Mauricio Macri se ensaña en especial con un área tan sensible como la salud mental como hizo antes con el Borda. Los profesionales van a seguir la protesta hasta que se vaya la intervención, que también perjudica a las pacientes.”


